Mis palabras favoritas.

Hay palabras que te resuenan más que otras por lo que representan, por su definición o por lo que producen en ti, creo que a mí siempre me causan efecto las mismas palabras de un tiempo para acá, confieso abiertamente que ahora de una manera más diferente. Es como si al pronunciarla vibrara por todo mi cuerpo.

Siendo una fanática de hacer listas por todo decidí enlistarlas para que conozcan un poquito más de mí a través de estas palabras, que podría agregar son mis favoritas:

 Amor: Como definir está palabra que para mí significa tanto, es el centro de casi todo lo que escribo, lo que proyecto. El amor propio que a veces necesitamos un par de situaciones para fortalecer o encontrarlo. Intenso, cálido con notas amargas pero no sólo el sentir afecto hacía las personas, es también al pasto húmedo que tocan tus pies descalzos, al atardecer que te conmueve. Lo que te hace hacer algo sin pedir nada a cambio. Creo que en mi caso sería escribir, descubrirme en cada letra que escribo en este blog.

Coincidir: ‘’Ocurrencia de dos o más cosas o personas a un tiempo. ’’ Agregaría a un tiempo justo, como sí todo estuviera perfectamente encaminado para ese encuentro con una persona que saca lo mejor de ti. No siempre son como imaginamos, pero en definitiva son una sorpresa, en algunas lloramos la partida, en otras nos sentimos tan aliviadas de su partida por el mal rato que pasamos, en otras simplemente no nos duele porque tenemos la ligera sospecha de que volverán.

Cotidiano: El día a día, creo que en este tiempo he encontrado belleza en eso. Lo que das por hecho, el servirte café por la mañana en tu taza preferida. Me detuve a contemplar eso. Creo que hay un encanto o magia que por ser tan ordinaria no la apreciamos tanto o tomar una fotografía sólo con nuestros ojos, que el momento nos invada por un segundo.

Dejar: No creí llegar a esa palabra tan pronto jajajá. Entender todo su significado me ha llevado año y medio. Tardé un poco más de lo que pensé.

Puedes dejar una ciudad, un par de jeans viejos, pero lo más complicado es dejar ir a alguien que te movió tanto, es la primera persona que viene a tu mente a leer esto. Es tan mágico como tu cuerpo sabe cuándo es el momento de despedirte aún sí no quieres pronunciarlo en voz alta. También entendí que nada está escrito sobre piedra y tal vez esas personas regresen, depende de ti como darle final a esa historia.

Distancia: Cada vez resuena más en mi esta palabra al pasar de los días. Hay gente que está considerablemente lejos pero siento muy cerca. No olvido su calidez y no hay nada que el Skype no acorte. Por un segundo olvido esos kilómetros, al tener esas conversaciones donde podemos componer el mundo sí quisiéramos, estar en la madrugada confesando, recordando historias, amores y un par de gustos culposos (esa siempre soy yo, jajajá). Nada está lejos para encontrarnos…

Divina: ‘’Que destaca o sobresale entre los demás o que es excepcional’’.

Desde que Marie salió a la luz sabía desde un principio que su palabra sería esta. No dudó en ningún momento y juntó seguridad para llamarse así. Desde ese momento se siente llena de glitter rosa por todo su cuerpo. Es una sensación increíble, como tomar una mimosa en el calor.

Todos tenemos una parte divina/o que muere por estar en primer plano. Debemos de darle la oportunidad, después de eso todo parece ser de lo más ligero. Ser nosotros mismos, sin apariencias, con tus gustos, tus miedos. Todo eso te hace ser una criatura increíblemente divina.

Drama: ¿¡Que sería la vida sin un poquito de drama!? Lo escribe una dramática no tan anónima y un tan tanto reformada jajajá. Confieso abiertamente que me le he tomado cierto gusto a eso, me di cuenta que de algo tan pequeño puedo exagerarlo a proporciones insospechadas (no lo intente si no conoce a la perfección este arte). Hoy puedo reírme de mi misma, aceptando que lo soy, encontré cierto agrado en eso, pero ya no en todas las situaciones. Prefiero guardar mi drama para otras ocasiones donde el escenario es mi bar favorito y los protagonistas es algún chico malo que me hace suspirar y yo.

Efervescente: Está palabra no podría faltar. Me encanta pronunciarla cuando tengo oportunidad, desde un tiempo para acá me he definido como efervescente y burbujeante. Siento una ricura en el paladar al decirla en este momento. Es refrescante, rico, como mimosa en el calor mientras estás en una playa.

Magia: ‘’Cualidad de sobrenatural’’ en lo cotidiano diría yo…

En pensar en una persona y tener un mensaje de ella. Presentimientos, soñar con alguien, escuchar una canción en el momento exacto, cruzar miradas con un extraño y sentir conocerlo de antes…los tres segundos antes de dar paso a un beso, el 11:11, los cuarzos y sus propiedades.

Las mariposas en el estómago, todo eso que sucede sin explicación en el momento menos pensado para mi es magia.

2016 ¿Dónde está Marie?

He estado demasiado ausente para mi gusto, pero entre fiestas navideñas, fin de año e inicio de uno no he podido aterrizar todas las ideas y emociones que corren por todo mi cuerpo. Volví a mi ciudad, pero la encuentro tan diferente, sé perfecto que ella sigue igual. El clima, las personas, el bar que frecuento, mi rincón secreto. Son mis ojos que han cambiado la manera de verla. Confieso que no quería regresar; no todavía.

Pero me estoy reconciliando con esa parte, si la causalidad me trajo hasta aquí ¿Por qué no seguir el cauce? Todo lo que aprendí el año pasado, cada día lo pongo más en práctica. Conocerme, perdonarme, sentirme y dejar que vean la parte que no todos conocen. Esa parte vulnerable donde están escondidas mis miedos, mis lágrimas. Nunca he hablado de esto aquí en el blog rosa, pero créanme que gracias a escribir cada tanto aquí me conozco un poquito más.

Espero de éste año viajar cerca o lejos, ver diferentes atardeceres, tener madrugadas llenas de confesiones, querer con el alma, depurar lo que no me sirve y llorar cada que necesite un domingo. Coincidir con mi mejor amiga que está lejos en una playa escondida.

Aprendí a viajar ligero, sólo con una libreta, un lapicero, un labial rojo y tres cambios de ropa. Para cuando la ocasión se presente siempre estar preparada. Estoy aprendiendo el poder que tienen en mi las palabras, nada me ata entonces puedo volar a otra ciudad en cualquier instante.

La mejor lección que me llevo del año pasado es ser más permisible conmigo misma, mostrarme tal cual soy; cursi, soñadora con el cabello alborotado que también tiene muchos miedos, pero sabe salir victoriosa al enfrentar a la mayoría (vamos lento pero seguro).

Reconozco que también quiero compartir momentos, pero seré paciente sí aún no es el momento de tan esperado encuentro.Conocí en mí una seguridad desconocida, no sabía que habitaba en mí hasta que una noche al encontrar a un viejo ¿amor? Salió a primer plano y llegó para quedarse.

Sigo diciendo lo primero que viene a mi mente pero ya no me disculpo por eso, por ser yo.Creo que el año no pudo ir de otra manera como la que sucedió. Leeré este post a mediados para reencontrarme con estas palabras y decirles cómo ha ido todo.

Tan incierto todo, eso me produce fascinación. De una cosa estoy segura…este año me sorprenderá más que el pasado.

Amor por el monitor.

Este post en particular no tiene una fecha exacta. Pude escribirlo hace cuatro años, hace dos o simplemente la semana pasada. Lo curioso de esto es que la misma amiga me acompaña en la misma situación de… enamorarte de alguien que no conoces (aún). O bueno, que te guste demasiado ese alguien. Sentir tanto con alguien que conoces de tan poco.

Es algo tan bonito, diferente, pero a la vez tan agridulce, porque la mayoría de los casos es estar separados por muchos kilómetros. Pero nada que un boleto de autobús no arregle. O estar en la misma ciudad pero por razones que el destino nos preparo, las miradas nunca se cruzaron hasta el día de la cita planeada.
Nunca había contado sobre esto, pero con mi primer novio fue mas o menos así. Se me pasaban los días entre mensajes, llamadas a media noche y planeando el tan esperado encuentro.

Recuerdo perfecto la sensación que tenía, era una mezcla entre emoción, nervios junto a un poco de náuseas jajajá.
¿Sentir algo sólo por lo que alguien te escribe? Si se puede, o bueno…yo sí sentí. Todavía no sé como explicar esas subidas y bajadas. Sólo sé que ahora me lo tomaría con más calma, porque como saben, soy un poquito desesperada. A veces no planeas estas cosas, sólon suceden. No hay fórmula para calcular cuando sucederá.
Y cuando suceda será mágico, es darle más forma a todo lo bonito que está sucediendo, al vaivén de emociones, la sorpresa de un beso o de miles…
La despedida qué es lo más difícil de todo, pero ¿saben algo? Ningún lugar está lejos para encontrarse.

En un descuido, te muestras tal cual sólo la pantalla te separa, en cada letra tecleada,  en cada nota de voz…descubres algo diferente cada día y eso te emociona, a la vez es agridulce si varios kilómetros están en medio porque también quieres verlo tan seguido como se pueda, la magia que sientes al tomar su mano, ir a sus lugares favoritos, hacer nuevos lugares favoritos, compartir un atardecer o toda una noche platicando sobre todo lo que te emociona, lo que le causa fascinación.

Simplemente pasa y ya. Siendo una persona que cuestiona el porque de todo, dejé que esto siguiera su cauce. Creer por primera vez en la causalidad no en la casualidad…

No sé que somos…pero somos.

Después la crisis, el corte de cabello hecho por mi, creía que no iba a tener que contarles, la buena noticia es que todavía hay mucho que escribir.
Viajé hace poco a la Ciudad de México.Mi asombro se amplió como no tienen una idea, ir a un ritmo súper rápido porque la misma ciudad te lo exige, escuchar, ver a parejas enamoradas en el transporte público con Jessica, adivinando el siguiente movimiento del joven enamorado.

Fue una increíble anfitriona, uno de los últimos días nos encontrábamos a media noche sentadas en algún lugar viendo como las verdades caían de manera natural, y llegamos a la conclusión de que hay más tipos de relaciones..lejos del novio/novia.
Esto lo he traído en la mente desde ese día pero no me había sentado a escribirlo. A darle forma hasta hoy.
Creo que hasta que te pasa sabes como es todo ese universo.
Yo por ejemplo, era fiel creyente de la idea de somos novios o no somos NADA.

Creo que porque he tenido varias de este tipo, me confundieron un par de veces. Fue ahí donde decidí que quería en letras iluminadas el título de novia. Conozco a mucha gente que el título es lo de menos mientras seas congruente entre lo que piensas y expresas.
El estar con alguien, compartir, sentir, soñar con esa persona es magia, si hay esa complicidad ¿para que ponerle título? Y si quieres ponerle esta bien, hay miles de palabras bonitas que pueden definir tu estatus sentimental. El mío creo que sería enamorada del amor, como la canción de las Ultrasónicas.

He cambiado el ”para siempre” al ”mientras dure” y que dure bien, sin prisas, si hay drama no pasa nada; a veces necesitamos esas sacudidas para reaccionar.
Sigo siendo rosa, fiel creyente de la magia pero con pequeñas dosis de realidad para evitarme un par de tropezones, siendo súper distraída mis rodillas lo agradecen.

El secreto para que todo esto fluya como debe de fluir es ser sinceros desde el principio, fallamos un poco en eso pero las mismas situaciones nos llevan a ser así.

Dejando como de costumbre un par de confesiones aquí, me enamoré dos veces este año. Puedo decir que ninguno de los dos fué mi novio, pero eso no siginifica que lo mucho o poco que pasamos juntos no cuente. Fuimos algo, nunca supe exactamente que pero fuimos y fue bonito mientras duró. Como los 03:44 minutos de tu canción favorita en algún momento, pasa la emoción, la olvidas pero cuando la encuentras otra vez sientes una emoción junto con un poco de nostalgia.
Esta Divina este año ha experimentado varios tipos de amor que sería un poco complicado definirlos, me sacaron lágrimas, un corazón roto que se recupera en un tiempo impresionante, varias salidas de chicas, también un par de situaciones que nunca olvidaré.
Cerraría con esta frase: ”A veces lo que se hace bien no necesariamente lleva títulos”.

Marie Divine tiene una crisis.

Antes de comenzar el post de hoy, quiero decirles que estoy pasando una transición súper importante y personal, por alguna razón me había detenido a contarles esto, pero lo hago para que me conozcan un poquito más.

La pregunta que muchos me han hecho es que estudié: soy licenciada en derecho. Aprovecharé este espacio para confesar muchas cosas, una de ellas es que al escribirlo no me sentí para nada identificada.

Sabía desde un principio  lo que yo quería hacer, eso era escribir. Pero no sabía en qué o dónde, así que opté por lo que se cruzó en ese camino en ese momento: el derecho.

Esa elección ha causado más incógnitas que mi situación amorosa, no es novedad el decir que no ejerzo mi carrera.

Llevó seis meses trabajando en el área administrativa de una fábrica… creo que tengo un problema eligiendo mis trabajos ¿o ellos me eligen a mí? Debo aclarar ante ustedes que los números y yo no tenemos tan buena relación. Todos los días es un conflicto entre los números y mi encantadora distracción por las pequeñas cosas.

¿Saben algo? El estar en lugares tan opuestos a mí me ha hecho aferrarme a seguir escribiendo, a no perder el asombro o el interés por un atardecer, los charcos que forman la lluvia o agarrar un grillo con las manos.

Estos días me he presionado demasiado al punto de olvidarme un poco de las cosas que me causan fascinación…tengo miedo del futuro, de lo incierto. Contradictorio, porque eso mismo es lo que me encanta, no saber y que la vida saque lo mejor o lo peor de ti.

Tenía miedo reconocerme vulnerable, confieso (otra vez) que dudé de mi fuerza un par de veces pero la estoy encontrando de a poco. Mi hipersensibilidad en estos días ha hecho de la suyas, pero hoy jueves lo agradezco. Porque he decidido seguir haciendo lo que me encanta hasta que el cielo siga siendo azul, o deje de ser divina.

Sí el poeta ama ser poeta y va dejando un poco de él en cada letra, en cada sensación producida hacía otra persona. ¿Por qué yo no? Sí mi compañera de taller, se dedica al tarot terapéutico (sí preguntan sí ya hice una cita, eso es obvio) y ama lo que hace ¿por qué yo no?

Amo lo que hago, nunca lo he puesto en duda pero me daba miedo decirlo en voz alta. Al estar sentada en este escritorio nadando entre números me dí cuenta. Caigo en mi realidad siempre en los lugares menos pensados, eso se ha vuelto parte de mí.

También el post de una chica llamada Carolina Chavate movió todas las ideas de mí enredada cabeza, no pretendo hacer una copia de su post, mejor les dejo el link para que lo lean mucho : Denle clic aquí para leer, el post que les comento.

Desde ahí me convertí en fan, de lo que proyecta y transmite.

En el transcurso de estos meses, afligida por otra crisis para mi la peor de todas. ¡LA CRISIS NINI! De eso tengo un post entera y  completamente para eso. Pero me preguntaban ¿Marie en que quieres trabajar? obviamente sin saber respondía: en lo que sea, todo me gusta, aprendo súper rápido  (tres meses después me doy cuenta que no me gustan los números, las matemáticas y no poder cantar en el trabajo).

Ahora entiendo el consejo que me dio un extraño: elige sólo una, la que te mueva más y no dejes de hacerlo.

Me he presionado tanto en algo dónde yo sé que no soy tan buena, pero al estar en un trabajo dónde me lo solicita, no pude decir que no. Admito que han sido súper pacientes con esta chica soñadora.Este es un lado que me ha costado mucho mostrar, pero creo que entre toda esta transición es necesario hacerlo.

Les dejo este fragmento que define lo que estoy pasando:

”Declarar mis intenciones y deseos a todo color, no temas a mostrar que tu deseo es importante para TI.¡Estas viva, siéntelo, aprecialo!

Esto no se trata de buscar nuestro valor a través de los ojos de otros o validación para creer que somos merecedores de amor.Se trata de vernos con otros ojos, de usar lo que tenemos y trabajar con intención por lo que queremos.”

Los amo con el alma rosa que tengo.

Attentamente:

Marie Divine.

No expectations, just love.

Esto empezó desde que vi por última vez al que me gustaba e ir en el taxi imaginándome con él, todo de la manera más cursi y rosa.

Después de mucho pensarlo, pensé: tal vez el no es como yo imagino, bueno…EL NO ES COMO IMAGINO y no tiene nada de malo. Me desanimé un poco pero es normal,  tener expectativas altas en todo cuando algo es desconocido, pero en estos temas en particular la realidad nos acomoda a la perfección. Él es como es y aquí confesando yo no sé su humor en la mañana, su canción favorita o sí haríamos clic teniendo o no cosas en común. Me desanimé por toda la película romántica a lo Notebook que había creado en mi cabeza.  O sí no es con él, es en general.

Trato de ir conociendo sin generarme expectativas o si el tipo que te habla en algún café o con el que sales sólo un par de veces será ‘’EL NOVIO’’,  claro que cuando sales con alguien y sientes vibra padre es inevitable y si no se da; levantas los pedacitos de tu corazón para seguir adelante.

He visto también y es algo que no tiene nada de divine vibe es el: Si no me habla YO no le voy hablar, no tiene nada de malo sí tienes ganas de escribirle, escríbele, invítale una cerveza o un café. Hay veces donde las ganas nos comen, ¿Por qué no dejar que salgan? Créanme yo me paso de buena onda con ellas. Lo único que puede decirte es no, no responderte y ya. Suena súper fresco, pero en ese momento te llegan miles de emociones y un poco de arrepentimiento por hacerlo. Pero al final no pasa nada. ¡NO PASA NADA! Yo no me animo todavía porque el nervio me gana horrible, pero cuando lo haga prometo un post sobre eso.

A lo que quiero llegar es que sufrí más por lo que me imaginaba, que por lo que realmente estaba pasando. El no se interesa en mí como me gustaría pero eso no me desanimó tanto como todo lo que imaginé y darme cuenta que no iba a pasar en este momento (tal vez con ayuda del 11:11, el horóscopo, velas, cuarzos, brillantina, San Antonio me haga el milagrito después).

Hay que dejarnos llevar por lo que sentimos, que nos enchine la piel, decir alguna tontería, tener nervios bonitos porque te lo encuentras sin ir con una expectativa enorme de que si no es él, no será nadie.

Veo que no quedarme con las ganas de escribirle, algún momento ridículo ha valido la pena, gracias a eso tengo todavía mucho por escribirles.

Querer sin miedo, soñar en el transporte público, decirle lo primero que pienso, no arrepentirme, llorar en la madrugada, ver desde alguna terraza una noche llena de estrellas es lo que me he llevado por sólo querer y nada más.

Marie Divine se sincera.

Hoy quiero empezar siendo lo más sincera que se pueda, no significa que en este tiempo no lo haya sido, sino que me abriré de manera diferente. Ayer tuve la plática más transparente y bonita con una amiga.

Creo que al paso de los días empiezo a descubrir otro significado de las palabras que siempre llegan a mis ojos, a mis oídos y de cierta forma vibran en mí.
Tenía más de tres semanas que no nos escribíamos para nada, pero ayer después de pensarla mucho apareció un mensaje en mi teléfono.

Entendí el querer a alguien con plena y total libertad, el aprender no retener a esa persona por más que tú te quieras aferrar a ella.

Libertad…esa palabra la he leído en casi todas las blogueras a las que sigo y no coincido en su definición: “es poder ver películas solas y no sentirte mal, es poder estar sola de manera increíble, es hacer lo que quieras.”

Tal vez sea eso, pero creo que hay algo más allá…querer sin miedos de la forma en la que tu lo hagas y dejarte querer como la otra persona sabe hacerlo. Sí todos quisieran o amarán como yo, el mundo sería extremadamente cursi y rosa (creo que con una persona en ese extremo basta). Me enojé tantas veces por qué no me quisieran como quería o esperaba…tarde, pero apenas estoy entiendo todo esto.

Libertad para mi es sentir plenamente mis emociones, aceptar que en lo que va del año me he enamorado dos veces. Correspondidos o no, esa es otra historia, apenas en este tiempo moría de pena por admitir que sentía algo más por él.
Pensaba: “si él no siente lo mismo que pena que yo este así por él, que tonta.”

Si él no estaba enamorado de mí, eso ya no me correspondía, el sentir esa atracción, enamoramiento en todas las fibras de mi pequeño ser era increíble, ¿por qué no dejar que me invadiera sólo porque tenía pena? Después de un mes me doy cuenta…tarde pero seguro. Dije cosas nada bonitas y juzgué porque tenía miedo, no me justifico y en estas líneas dejo un perdóname, no sabía lo que sentía por eso actúe así. Aunque yo agregaría: no quería decir que estaba enamorada de ti.

Dejo mi orgullo para admitir que me enamoré de ti, sin pensar, sin analizar todo, no quería reconocerlo, dos meses después lo hago. Apenas me doy cuenta, pero sé que tú desde un principio lo supiste.
Han pasado nueve meses de este año, hoy veía mi carrete de fotos y vi la que me tomé en mi cumpleaños 22, esa Divine no sabía que viaje le esperaba, se perdería tantas veces que ese gusto por encontrarse nadie se lo quita.

Aún no sabe a que busca, pero sabe lo que no quiere.

Aprendió de la manera más bonita dejar ir; sin un sentimiento de tristeza, al contrario con un amor bonito de ese que lo lees pero no sabes cómo se siente.
Cierra ciclos pero a su estilo, sin lastimar a nadie y dando un beso de despedida.
Sintiéndose cada vez más mágica, más divina, más ella, más yo.

Sin título porque está bien bonito II.

Hace tiempo escribí un post que lleva por título “Algunos días lluevo” en días pasados me sonó muchísimo el título, no saben las ganas que tenía de llorar pero las lágrimas no salían, tal vez es porque buscaban el motivo perfecto y lo encontré: el amor.

Pero no era por desamor o por alguien, simplemente necesitaba limpiar mi interior, aunque suene muy místico, necesitaba desahogarme y mala costumbre mía hacerlo en el lugar menos indicado. En el pasillo de verduras del súper, también en el trabajo.

Antes, les confieso, no me permitía demostrar otras emociones. Siempre podrán verme en puntas con el orgullo altísimo pero pude darme cuenta que eso no era lo mejor porque terminaba reprimiendo mis emociones mientras no decia nada y caminaba sonriente.

Como escribí en el post pasado: “también hay belleza en una pintura gris” porque no llevar esa frase en acción, me tarde un poco pero aquí ando aceptando los días grises, con enojos, y uno que otro llanto pero eso hace que tenga mucho que escribirles.

También en estos días me encontré al chico que aún no decido si está en pasado o presente o sea si me gusta o no. Lo primero que le dije fue: “qué bonito cabello tienes, lo tienes súper largo.”  ¡Siempre digo lo primero que viene a mi mente y con los nervios más! Creo que es parte de mi encanto.

Después de que toda la emoción se me esfumara pensé: “pude haber dicho esto, o no decir eso.” Pero al final, esa soy yo y no puedo aparentar otra cosa…

También me encuentro aprendiendo a cerrar ciclos. ¿Recuerdan que les comenté que dejamos la puerta media cerrada por sí las ganas nos ganan poder espiar? Ahora me encuentro cerrando por completo esa puerta. Es mi campaña pro amor divino, lo hago por mí, para avanzar… ¿Cómo quería que algo nuevo entrara si el pasado seguía ocupando ese lugar?

Así que de manera bonita dices adiós, para ya no estar ahí…te quedas esperando ese “algo” pero esperas tanto que ya no sabes por qué estás ahí.  Un conocido aquí me dijo: el destino te puso aquí, en esta situación. Sólo te queda una cosa: disfruta y no pienses en que pasará después. Les puedo confesar (otra vez) que fue el mejor viernes que pasé.

Me impresiona la manera en la que me ando cuidando, quieriendo, procurando. Me compró libros, me tomó una copa de vino rosa (una porque con dos ya ando pidiendo cumbia), me compro un helado, me hice un corte de cabello un radical. Y le cambio de curita a mi corazón de vez en cuando.

El miedo me frenaba muchísimo pero ahora trato de pensar que al final no pasa nada, si la arruinas tienes la oportunidad de arreglar.

Tengo citas románticas conmigo misma donde acompañarme ha sido la mejor sensación que he sentido, ser buena compañía para alguien más primero debes ser buena compañía para ti misma.

Mi lección re-aprendida es: quiérete y quiérete mucho, quiérete bien.

Historia de un bazar.

Quería contarles como pase mi sábado en un bazar, ese plan estaba agendado desde varios días con una amiga. Llegó el esperado día…y me cancela. Aún así seguía con la espinita de querer ir, no les miento cuando digo que tarde dos horas en animarme a ir solita.

Llegué al lugar y estuve diez minutos decidiéndome si entraba o no. Claro que para disimular mis nervios ocupaba la poca batería en pedir consejo a mis amigos, obviamente ellos me animaban a entrar pero tenía miedo de enfrentar eso sola.

Después de meditar me armé de valor y lo hice.

¡No podía creer que una situación así me frenara el miedo! poco a poco fui viendo todas las cosas que vendían, no pasó mucho tiempo en que conociera gente increíblemente agradable y con la vibra divine a todo lo que da.

Bailé como si nadie me estuviera viendo, canté con desconocidos, me llevé varias cosas bonitas con precios aún más bonitos.

Tal vez esto era una prueba del universo para poder vencer de a poco mis miedos, aventurarme a un lugar sola es completamente nuevo, por esa razón el miedo que me frenaba al principio fue lo que impulsó para ver más allá de esa puerta y llevarme otra memoria.

Me la pasé tan bien que no pensaba en como se veía mi cabello, si el chico que me gusta está en línea o no, si me va a responder.

Saliendo del bazar esperaba a mi flamante caballero en la carroza (Don Juan en su taxi). Poniéndome un playlist muy romántico porque la noche estaba para esas canciones. En el trayecto pensaba: cuando estamos bien con nosotros mismos y  nos consentimos de vez en cuando se nota.

Créanme que todo lo que me ha pasado en estos meses ha sido para mostrarles mi mejor versión. No tengan miedo de decir que les gusta, que quieren hacer, píntense el cabello, córtenlo, dile a la persona que te gusta: ¡me gustas!

Carta de despedida para todos mis ex-amores.

Como dice el título este post, es para despedirme de una manera definitiva a esos recuerdos, fantasmas, sentimientos que todavía se asoman por aquí. Me di cuenta un viernes por la noche en la barra de un bar un poco masculino pero que tenía encanto.

 

Platicando en la barra con dos amigas y los meseros atentos a nuestra conversaciòn,  fue donde me cayeron los veintes, treintas y todos los números. Por esa razón decidí hacer esta despedida, pueden pasar años, meses el tiempo que tu quieras pero en el momento menos esperado te das cuenta de que siguen por ahí, la puerta está media abierta porque nunca aprendí como cerrarla, pensaba: ”como ya no hablamos, pues ya fue, ahora a lo que sigue.”

Ahora traigo el chip de ver todo diferente a como lo veía. Supe que no era suficiente, tenía que despedirme bien de todos ellos (aquí incluyo novios, chicos que me gustaron, ligues y todas sus ramas.) Porque aunque en su momento me dejaron con el corazón roto y el rímel corrido, me dejaron historias…Permití querer, que me quieran.

Les agradezco por dejarme, no les culpo por nada; se que varios me aguantaron siendo una drama emperatriz o sea una dramática con todas sus letras.

He dejado que sus fantasmas sigan viviendo en mi cabeza, aún en el rincón más oscuro yo sabía que estaban ahí.

Esta noche quiero despedirlos como se merecen, por medio de una carta, aunque muero por prender unas velas a la luz de la luna y hacerlo un poco mas místico. (Si no lo saben Marie Divine es muuuuy mística).

Les agradezco todo lo que me aportaron, algunos me dejaron buena música, otros discos, les diría que también me dejaron cartas pero siendo una dramática en potencia, confieso que las quemé.

 

Algunos se pasaron de patanes, otro fue el intento de patán y  un chico malo que siempre me hará suspirar (esta es la última vez, lo prometo). Pero también tenían su lado bueno, me enseñaron a ver cosas con otro punto pero en ese momento mi terquedad no me permitía reconocerlo.

No me hago la mala del cuento ni tampoco los culpo porque las cosas no resultaron como en su momento quería. Si me dejaron con el corazón roto fue para apapacharme, sentirme DIVINA, cantar a todo pulmón canciones de despecho y tener el pretexto perfecto para comerme un bote de helado.

No he tenido muchas relaciones, ni tampoco han sido muy largas pero siempre he dicho que las historias cortas también son intensas y el tiempo ahí es relativo.

Por todo eso, por lo bueno, lo malo, lo no tan bueno les agradezco, los quise mucho en su momento, me traían loca, pero es hora de cerrar esa puerta definitivamente y ver hacía adelante.

Se que algunos tienen a alguien que los complementa. Me alegro de verdad por eso.

Yo he canalizado mi amor a este espacio, a mi blog rosita azucarado que amo con todas las fibras de mi ser.

Cada uno me enseño su forma de querer, su particular forma de demostrarlo, y aprendí también a que no se quiere de la misma manera dos veces, eso es parte del encanto que tiene todo esto.

Me despido sin antes decirles: ¡Gracias! No pensé llegar a decir eso, pero me han llenado de buenas historias que están aquí plasmadas.

Atentamente:

Marie Divine.