Como pasar el despecho y no morir en el intento.

Terminar con alguien, no importa lo mucho o poco que duró, te duele como si te golpearas en el codo por diez. Sientes que después de haber estado entre mil estrellas pasas a estrellarte mil veces.
Este es el proceso que al que siempre recurro y jamás me falla:
Como primer lugar convoco a mis mejores amigas para sacar todo el dolor que no cabe en mi pecho, que me cala los huesos. Para desahogarme, consolarme y  otorgarle adjetivos calificativos no tan buenos.
Segundo: poner canciones de los ochentas, agarrar los cd’s de mi mamá de Maricela, Lupita D’alessio, Timbiriche, Juan Gabriel.

No olvidar también las canciones de despecho de cualquier género para echarle un poquito de sal a la herida, para sufrir a gusto. Para rematar  unas margaritas o unos tequilitas. Agarras todas las fotos y de fondo suena: yo romperé tus fotos, yo quemare tus cartas para no verte más. Al pie de la canción tiras todo y no dejas rastro del chico en cuestión.

Confieso que está parte me gusta mucho; por que es más intenso que el amor. Lo vives, lloras, te sientes hecha pedacitos. Estás con ese sentimiento intenso, creando nuevas memorias y serán anécdotas que contarás en 20 años. Recuerda, no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo aguante.

Pasando a la parte que te conviertes en un zombie y tu almohada está llena de una combinación de rímel, mocos y lágrimas. Viendo The Notebook mil veces o Cansada de Besar Sapos en chongo.

Llega el punto de quiebre en donde poquito a poco vas saliendo de tu cueva con ayuda de tus amigas, vas juntando poquito a poco tus pedacitos. Lo que nunca falla es estar con tu mente distraída. Entrar a una clase de lo que sea, puede ser baile, natación, escribir, pintar.

También hacer un cambio de look; no necesariamente tiene que ser drástico. Puede ser usar una falda sí antes no usabas, peinarte diferente, un corte radical hasta pintarte el cabello de rosa.

Poco a poco eso que sentías roto se juntará cuando no te des cuenta, volverás siendo alguien fuerte, con nuevas anécdotas, estando ocupada y  en ese momento tendrás a uno que otro prospecto. Dirás: ¡no quiero a nadie! porque estás concentrada en ti, en quererte, apapacharte. Haciendo nuevas cosas. CREANDO Y CREYENDO EN TI.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s