Unos en rebeldía se tatuan y yo me pinto el cabello.

Cada persona se rebela de diferente manera, algunos se tatúan, se hacen piercings en lugares inimaginables, algo que no implique agujas y dolor corporal pero es igual de radical es un corte de cabello. Yo opté por pintarme el cabello ya que si usaba las tijeras parezco esponja para baño o como si tuviera un Poodle viviendo en mi cabeza.

Empecé esta transición cuando tenía 18 y con permiso de mis papás…creo que no fuí tan rebelde. Decidí por elegir el color rojo, claro como era la primera vez like virgin decidí ir con un profesional o bueno, una estética para dejar en las manos de la estilista  lo más característico en mí.

Siempre, desde que tengo uso de razón o recuerde he tenido la etiqueta de colocha*. Para identificarme, también ha sido el apodo de cariño de toda la vida o para señalar algo; por ejemplo: está a lado de la colocha. Por eso la idea de cambiar de color de cabello era un asunto de clase mundial y no quedarme calva en el intento.

Ya decidiendo eso, venia la parte difícil. El color…veía el catálogo donde venía el color más encendido hasta el más dark. Era como escoger un tatuaje o un vestido de novia. Muy segura decidí por el rojo, porque era radical, en la muestra se veía padre, sentía que me quedaría… (NO SABÍA EN LO QUE ME METÍA). Tardando las horas, miles de revistas de chismes viejas y muchos tubos de tinte…El resultado fue bueno, pero en el mantenimiento fue mi cruz.

Era como comprar un carro nuevo padrísimo y no saber cambiar una llanta o usarlo. Con asesoría de mis amigos decidí mantenerlo yo y pintarlo por mi cuenta. Creo que en ese momento todos en mi casa me odiaban por que dejaba todo manchado de rosa. ¡Era como si me derritiera en todos lados! Empecé del rojo rebelde al rojo payaso y terminé con el cabello rosa. Un consejo: La ropa formal, las conferencias de derecho y el cabello rosa es una mala combinación, se los dice la voz de la experiencia.

Después de un año muy rojo/rosa y demás tonos. Decidí con todo el dolor de mi corazón deshacerme de ese color y fue entonces donde hice una ‘’extracción de color’’ o sea que quedé con el cabello rubio Barbie una semana. ¡Quien dice que no me divertí como Blondieeeee y cantaba Maríaaaa a todo pulmón! Después de mil experimentos, tintes de súper mercados  volví al castaño oscuro pero se había clavado un color en mi mente y  ya miles de tutoriales vistos para lograrlo.

Era un color purpura…sentía que era místico, muy ad hoc para mí (tengo un complejo de sentirme gitana y atraída a toda la onda misteriosa) Pero después de mil peticiones tuve que posponer ese color para más adelante.

Escribo esto mientras voy en camino a la tienda de tintes a decidirme y volver a pasar este proceso. Me divertí como nunca con cada color que tuve, no cambiaría nada de eso. Para mi es una etapa identificada por un color de cabello, es mi manera de decirle al mundo que puedes tener muchas versiones tuyas tan solo cambiando el.

Sé que lo comparé con los tatuajes, si así fuera ya sería un libro enoooorme! O con un vestido de novia…ahorita tendría para escoger

A lo que voy también es no quedarnos nunca con las ganas. Si te quieres rapar, hazlo, si te quieres pintar el cabello de naranja o hacerte un arcoíris es valido. Tomarte muchas fotos, divertirte con tus cambios de look…Aunque si tienes 46 y despiertas con ganas adelante, el mundo es tuyo.

Colocha*: Persona de cabello alborotado en forma de espiral que normalmente tiene ideas locas y sueltas con tendencia a enredarse.

.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s