¿Quién es Marie Divine?

Es un buen momento para responder esta pregunta, en un domingo donde el aire camina sereno entre mi flequillo alborotado, trazo el camino para que estas palabras puedan seguir su curso y pueda presentarme de la mejor manera.

Me presento en el momento justo, donde me conozco un poco más, tengo más palabras en mi ser y me veo con otros ojos. Marie Divine no es una extensión de mí o un alter ego que me permite escribir historias, creer en la magia, amar lo cotidiano. Soy yo…simplemente yo, sin el miedo de contar esas historias, de enamorarme una noche, de creer que siempre brillará una estrella.

Hoy no retrocedo; me detengo a ver con calma el camino que voy trazando. Fui a una ciudad de la que sigo enamorada, donde me enamoré, donde encontré un par de amigas que me han enseñado tantas cosas, sanamos a través de las historias que cada una en su momento contó, fuimos espejos la una de la otra y anestesiamos el corazón con varias copas de vino.

Mi yo en toda su esencia, salió gracias a un accidente afortunado…aunque no quisiera llamarlo serendípia, todavía no.

Esta pregunta va de la mano con encontrarme una lista de deseos de hace un año, me llena de emoción saber que he cumplido con varios puntos que se encuentran ahí como son:

  • Vivir fuera de Chiapas.
  • Tatuarme (vamos por un par más).
  • Tener un corte radical de cabello (ya voy dos cortes radicales, aquí si esperaremos un poco más).
  • Visitar la Cd. De México: fue uno de los mejores viajes, gracias Jessica.
  • Enamorarme….esto era imprescindible, me enamoré con todas sus letras en Puebla, me enamoré de mi blog, de mi camino diario, de las madrugadas frías, del primer beso que di en esa ciudad, de lo que me pasa aquí. En fin, hice más más grande el significado de esa palabra

Encontré un gusto enorme a las citas conmigo misma, a tomar una cerveza en lo alto de una terraza con la vista como mejor compañía.

A veces creí que los de siempre me acompañarían, es momento de no pensar como despedida sino como una especie de bienvenida a los desconocidos. Increíblemente dije adiós más fácil de lo que pensé.

Las próximas fechas significan para mí el inicio de algo totalmente diferente, mi propia metamorfosis, tuve que romperme un par de veces para saber qué había dentro de mí.

Todo lo que leo se impregna en todas las fibras de mí ser, cada letra, cada verso, hace que vea las cosas de todos los días de una forma diferente.

Este camino me ha cambiado mil veces las preguntas, pero cuando llegan las respuestas hace que todo tenga sentido.

Viajo ligero, camino seguro, todavía no sé a dónde voy pero se lo que no quiero, lloro en todos lados, me hago pedacitos los domingos como hoy y me vuelvo a juntar en la madrugada, soy cursi y busco lo cursi en mi vida, con cicatrices pero son parte del encanto…como los lunares, no hay ninguno parecido.

Cerraría con este poema de Jaime Sabines:

Si sobrevives, si persistes, canta,

sueña, emborráchate.

Es el tiempo del frío: ama,

apresúrate.

El viento de las horas

barre las calles, los caminos.

Los árboles esperan: tú no esperes,

es el tiempo de vivir, el único.

12899954_10204733844224999_569978670_n

Anuncios

Un día en la recepción:

Llevo un mes, bueno…casi dos meses en la recepción de un gimnasio cerca de mi casa y créanme desde el primer día supe que encontraría motivo para escribir. Siempre he dicho que yo no elijo mis trabajos, ellos me eligen a mí y para salir de la rutina esta vez me toco estar en un gimnasio.

Veo como las personas desfilan con sus mejores atuendos deportivos, mientras yo como una bolsa de papitas con chile para hacer el balance perfecto entre el ejercicio ajeno y mi antojo por todas las frituras.

He sido consejera en relaciones amorosas, buzón de quejas, Cupido y una vez fui hasta enfermera.

Una amiga muy querida me decía que siempre en mis trabajos estaba muy consentida, tal vez este no sea la excepción porque un amable señor me regalo un llavero, una dulce niña me llena todos los días de dulces o a veces un instructor deja un chocolate para regalarme.

Pero lo que más puedo adorar de mi trabajo es que la gente me cuente un poquito de ella, me permita seguir creando una historia en mi cabeza para poderles contar aquí.

Lo más fijo que tengo en mi cabeza es a Carolina, la dulce niña de diez años que una tarde me pregunto sí sabía cuándo alguien te veía con ojos de amor. Como buena cursi le respondí que eso no se puede expresar con palabras al principio, tienes que sentirlo y cuando el sentimiento encuentra su cauce poco a poco salen las palabras para describirlo.

Espero encontrar pronto las mías, todavía me falta describir esta montaña rusa de emociones.

Sigo encontrando historias en los lugares más cotidianos de la ciudad, donde nadie creería que sucede algo de magia…déjenme confesar que ahí sucede.

He visto también una historia de amor clandestina (espero que mi amiga no lea esto). En un cruce de miradas saben en el momento justo para irse, en alzar una ceja y un guiño…no necesitan palabras porque sus ojos dicen todo.

Como yo, hay muchos que llevan dos lados totalmente diferentes, como el profesor de yoga que los fines de semana toca el saxofón en un restaurante argentino de la ciudad para que los presentes tengan una velada suave, romántica y un poquito sensual.

Está también el viajero que llega un par de veces y me cuenta el color de su destino, lo que hizo, lo que no encontró, lo que le movió tanto que ni siquiera pudo fotografiarlo.

Me quedan muchas historias por contar en mi estancia en recepción, me encanta escucharlas y volverlas a contar aquí.

Cerraría diciendo que todos los lugares tienen magia, encanto para que sucedan cosas…ayer fue una ciudad desconocida, hoy fue un gimnasio, mañana aún no sabemos.

pexels-photo

Un día extra para respirar.

Hoy es 29 de febrero, cada cuatro años este día se asoma en el calendario para darnos un extra para respirar, yo dedico el mío para sentarme y contar todo lo que me ha pasado ( o no) en estas semanas.

Después de varios días  por fin decidí decirle adiós a mi chico a distancia, sé perfecto que todo se había dicho, el me dijo que no podía manejar tantos kilómetros. Extraño porque siempre estuvieron desde el principio pero ninguno de los dos tenía idea de que llegaríamos a sentir algo, siendo honesta no quería que me olvidara…no tan rápido pero es lo mejor, ya no sueño con el, y los buenos días han disminuido de mi parte, tal vez porque por fin entendí su punto, esta vez yo sólita me compliqué.

Necesitaba un día extra en el calendario para entenderlo, o al menos para coordinar a mi mente, corazón y estómago para estar de acuerdo en la decisión. Confieso otra vez que la moneda está en el aire, aún sigo con las ganas de querer conocerlo en persona pero ahora me quite la película que traía en mi mente.

Despedirme en un post se esta convirtiendo en una costumbre muy bonita, sé que hoy es el día indicado para eso, hoy no le digo adiós directamente..elegí despedirme en silencio sin decir más de lo que ya se dijo, enviarle todo mi amor rosa cuando piense en él y seguir adelante.

No sé si las condiciones son complicadas, nosotros somos los complicados o simplemente no era el momento…

Creo que me aferré a la idea de que no encontraría en esta ciudad un cómplice para compartir las mismas cosas pero prendí en esta fugaz historia seguir siendo yo. ¡No puedo creer que hace cuatro años pensaba que eso no era suficiente! hoy quiero seguir experimentando conmigo y lo estoy haciendo, traigo un corte totalmente diferente a lo que acostumbraba y me encanta, ya le agregué unos mechones de color morado para darle un toque más divine.

Primero tengo que seguir por el momento descubriendo que mueve mi interior, otro color de cabello, leer un best- seller y disfrutar cuando la luna se asoma por la noche.

En este 29 de febrero de 2016 puedo seguirme sorprendiendo de todo lo que sucede a mi alrededor, después de un día caótico todo será calma…eso me lo enseño el.

Dicen que si dos personas se juntan es por algo, espero haberle contagiado un poco de cursilería rosa para suspirar já.

En este día extra donde decidí dejarlo atrás, sin sabores amargos ni despedidas trágicas solo un gesto con un toque de melancolía pero con la emoción de lo que pasará más adelante o si otra ciudad será el fondo de ese encuentro.

Nunca había dicho adiós de manera tan bonita, sin que doliera, a veces hay despedidas de este tipo, recién la conozco porque eso de ser una dramática empedernida a veces no es tan padre.

Hoy me dediqué a cerrar ciclos, otro importante fue cerrar el blog donde empecé para que este entrara por la puerta grande, estoy emocionada, feliz con la cara llena de brillo porque este blog cambia a la par que yo ¡y nos encanta!

Sigo floreciendo, soñando, enamorándome de la cotidianidad, de las parejas en el trasporte público, los árboles en las avenidas floreciendo y de todo lo que (no) me pasa.

nature-flowers-summer-branches